Monday, November 12, 2007

Anexo Cap. 3

Hay fotos, pero yo no las tengo, de una salida que hicimos a un parque despues de cortarme el dedo. En las fotos la cara de mi mamá lo dice todo. Algo estaba mal, muy mal.

Sunday, November 11, 2007

Cap. 3: Compañeras


No sé si era la moda en esos años, pero a los pocos meses de mi nacimiento en mi casa nos estabamos preparando para la llegada de otro bebé. Mi Balu, mi hermanita menor que a veces es tanto tanto mayor, que siempre parece caer mejor parada que el resto. Mi compañera de juegos, mi otra mitad, ¿cómo explicarlo? Es casi como ser melliza. CASI.
Bueno, volviendo a los hechos. Un año y quince días despues de mí, en la misma clínica de Pueyrredón y Córdoba nace la última Franconi. María también, pero esta vez Bárbara. La trilogía estaba completa: MARÍA Natalia Eugenia Bárbara. Nati, Muru y Baluchi. Lo de los sobrenombres es otra historia...
Sería una familia "normal"? Sinceramente no puedo saberlo... me da vergüenza preguntarlo. Vergüenza conocer mi propia historia por personas que no la protagonizaron. Nadie habla de eso. Solo una persona, que ya tendrá su capítulo correspondiente.
Entonces... corría 1981, y una tarde mis padres quiseron ir al zoológico. En el tren discutieron acerca de cómo llegar, si caminar desde la estación 3 de febrero o tomar el subte desde Retiro. Mi papá una vez me contó, entre lágrimas, que había logrado imponer su parecer y finalmente tomamos el subte.
Creo que ese instante cambió mi vida. Quizás pueda parecer insignificante. Pero para mí... la marca esa vez fue demasiado profunda.
Carlos llevaba el carrito en el que Eugenia estaba sentada. Un señor quiso ayudar a levantarlo cuando llegaba el final de la escalera mecánica. El "no gracias" de Carlos no llegó a sus oidos, o quizás quiso ayudar de cualquier manera, creyendo que era uno de esos "no gracias" retóricos. El carrito se abría por delante. El carrito se abría por delante y Muru caía a las escaleras, en el momento justo en que se juntaban con el piso. Un dedito quedó atrapado entre los dientes. Un dedito perdido entre los colmillos metálicos.
Nati sólo recuerda la sangre.
Quizás pueda parecer insignificante. Pero yo perdí una parte de mi cuerpo.

Cap. 2: Sumándonos.

Natalia fue la primer nieta de la familia materna, María Natalia para ser exactos.Por el lado de Carlos, ya eran varios los primos.
Vivían los tres en San Andrés, creo q el primer tiempo lo pasaron en la casa de la madre de Patricia, y más adelante movieron sus cosas a un pequeño PH frente a las vías. En este punto la historia se me hace confusa, todavía no había nacido y nunca llegué a entender la sucesión de los hechos. Creo que mi madre seguía con sus estudios de Física, mi padre trabajaba con mi abuelo en alguno de los tantos proyectos que emprendieron. Hubo una compañía asfaltadora, una estación de servicio, un astillero y un autocine por el que pasamos todos, inclusive probablemente uds. mis humildes lectores (si, mi familia era la dueña de uno de los dos autocines que había en Bs. As., que tiempos aquellos!). También siempre estuvo la biblioteca popular y algún puesto en la misma.
Mara Úrsula fué la segunda nieta, un año menor que Natalia, hija de Cacho y Liliana, la hermana mayor de mi madre. Con el tiempo llegaron Mariano, de la misma pareja, y Fernanda Marcela, hija de Marcelo y Marcela, hermana menor de Patricia.
El 22 de marzo de 1980 nací yo, en medio de una ola de calor que llegó a suspender las clases en las escuelas. Supongo que ése fue el pináculo de la relación de mis padres, una hija buscada, la supuesta felicidad consumada, la familia tipo.
N.R.: Creo que la bebé de la foto soy yo, pero bien podría ser mi hermanita menor.

Cap. 1: El inicio.

El bullicio del club (una mezcla de voces y tacos torneando la música que escapaba de los pequeños parlantes) los acercó un poco más. El alcohol, la risa sin pena, lo nuevo se entretejia en una sucesión de palabras.
Ella se sentó en su regazo. A carcajadas comenzaron una historia.

Carlos vivía en una pensión, no recuerdo bien su historia, algo de un internado en un seminario, una sotana pisoteada, libros de filosofía arruinados por un padre enfermante, la madre sumisa, los hermanos demasiados. Quizas en ese momento ya llenaban las estanterías el código civil y algunos libros de leyes.
Patricia, hija del medio, estudiante sobresaliente. Durante el dia calzaba uno enormes anteojos cuadrados y espejados para ocultar el aspecto de su mirada luego de su última relación sentimental.
Patricia y Carlos creyeron guardar su pasado cuando se encontraron.
De a poco las bombachas, las camisas, polleras y medias invadieron el cuarto de la pension de marcelo t y talcahuano.
Se casaron el 21 de diciembre del 75, Natalia ya estaba en camino.